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El análisis de España (Jesús Domínguez)

Escrito en: Mundial 2010, Selección Española el 22 de June, 2010

analisis españa

Cuando se trata de La Roja, uno tiende a conformarse con poco. Después del buen juego desplegado por la Selección Española en los últimos años, una victoria por dos goles a cero ante la débil Honduras se antoja escasa.

Lo hace porque hubo ocasiones para más, y porque la vitola de candidato y actual campeón de Europa invita a ello. También lo hace la bandera del buen juego, el que apareció sólo a ráfagas ante el conjunto centroamericano.

No debemos cegarnos considerando el juego de nuestro combinado del pasado empaque, ya que el rival puede llevar a engaño. Es ante Chile ante quien debemos mostrar la leve mejoría hoy vista.

Ha venido ella dada por el rival y porque hoy la pelotita sí ha querido entrar, pero en ningún caso porque hayamos visto a la España de Rusia hace dos años o, sin ir más lejos, del amistoso ante Polonia.

[foto de la noticia] Vicente del Bosque demostraba personalidad al no rectificar en su idea de colocar juntos a Xabi Alonso y Busquets y al seguir fiel al dibujo mostrado ante Suiza. Fue en esa testarudez en la que se perdió España, abusando de nuevo del juego interior.

Mientras Xavi se perdía veinte metros más allá de su posición habitual, David Villa provocaba el mismo embotellamiento que David Silva al partir a pie cambiado y con tendencia a irse hacia dentro. En el otro costado, Jesús Navas ponía velocidad… y poco más.

Los catrachos no esperaban como los helvéticos e intentaban atajar el ritmo de España, lo que propició un manejo más fluido del balón, que volaba de manera más vertical a la espalda de la defensa en busca de las internadas de Villa o de los centros de Navas hacia un desacertado Torres.

Como ante los suizos, las ocasiones se sucedían hasta que el nuevo siete del Barça abrió la lata en una gran jugada personal, a la que sucedería un segundo gol y un penalty marrado. Única diferencia con el partido anterior. La pelota hoy, poco, pero sí entró.

Y es que una vez más fueron infinidad de ocasiones las falladas por los españoles. Un larguero, un penalty, un remate que saca un rival debajo de los palos, varias contras… y el ya habitual embotellamiento y exceso de toque.[foto de la noticia]

España, cuando Xavi apenas entra en juego, se vuelve una selección vertical y sin toque, tal y como se vio en el inicio del encuentro. Piqué y Xabi Alonso realizan largos desplazamientos de balón cuando la punta del triángulo no aparece. Y cuando lo hace, sea Xavi o al final del encuentro Cesc, no encuentra una referencia clara.

El éxito del pequeño jugador culé radica en asociarse con los demás locos bajitos o buscar los desmarques del ariete de turno. Con la España de Suiza o Honduras, ¿qué le queda? Mata, Navas, Torres, Villa, Silva… Da igual el nombre.

Todos aguardan un pase en estático y habitualmente por el centro, algo que trae como consecuencia un escaso factor sorpresa que obliga a devolver el balón a posiciones retrasadas y a convertir el toque más en una necesidad que en un recurso.

Para muestra, con el de Terrassa fuera del césped ya, la última jugada del encuentro, en la que ni un solo jugador espera la recepción en el exterior, y sí varios por dentro. Y todos cubiertos.

En otras ocasiones anteriores, era mayor el error, sin embargo, ya que siendo la labor en ataque de los laterales la de romper con un 2×1 ofensivo, éstos se mantenían estáticos en posiciones de vanguardia, acabando igualmente con ese factor sorpresa. Convirtiéndose, por tanto, en previsibles.

Quizá hoy haya habido más y mejor finalización. Por ende, puede haber sido mejor el juego. Pero quedan errores por pulir. Los mismos con los que caímos ante EEUU en la ConfeCup y ante Suiza este mismo Mundial.

El juego exterior puede ser prescindible cuando el interior es dinámico, pero jamás cuando es estático, como ocurre cuando salen juntos Busquets y Xabi Alonso. Que jueguen ambos jugadores puede ser necesario ante grandes equipos o si Navas y Pedro rompen a la vez por bandas, pero nunca cuando los cuatro que tienen por delante ocupan plazas interiores.

Sobra uno en partidos como el de hoy, en los que ese jugador estático bien podría ser sustituido por otro más dinámico como Cesc o Silva. Porque con ellos sale lo mejor de Xavi, la asociación en corto en busca de espacios que favorezcan el pase vertical al hueco. Con este dibujo, el de Terrassa se vuelve vulgar.

Por otra parte, la subida de los laterales debe ser un recurso, no una obligación. Hemos pasado de una posible ruptura a una posición avanzada que provoca goles como el recibido ante Suiza o contragolpes como varios lanzados por los hondureños.

[foto de la noticia] Hasta ahora apenas nos hemos visto lastrados por ello, pero lo haremos si llegamos a fases más decisivas que la de grupos, con el agravante de que en lugar de provocar un 2×1 en ataque, podemos vernos en una situación de inferioridad en defensa en una hipotética recuperación rival.

Un mejor aprovechamiento de los espacios y la presión provoca más problemas al equipo rival que el embotellamiento interior del que hace días se habla y que las contras largas lanzadas en el encuentro de hoy. Cansar al rival ocupando los espacios y buscando una salida de balón poco fluida favorece las situaciones favorables propias, hoy poco buscadas.

Al contrario que Suiza, Honduras pretendió el balón. En ello radica la mejora española. No debemos olvidarlo. Se ha mejorado debido a que enfrente desaparecieron las dos líneas de cuatro en campo propio. Los errores han sido los mismos, salvo la finalización.

Chile no será una perita en dulce, y debemos aumentar la fluidez del pase si queremos adentrarnos en su defensa, ya que presumiblemente, dada la obligación de no perder que tienen los de Bielsa para pasar, es probable que nos volvamos a encontrar con una selección que renuncia al balón y, en menor medida, al ataque.

Tropezando en los mismos errores por tercera vez, podemos ganar igual. Sin embargo, más vale no tentar. Igual que tenemos calidad suficiente para vencer desplegando un mal planteamiento o una mala lectura, tenemos también capacidad para mejorar estos errores que, como ya ocurriera en Sudáfrica hace un año, pueden también condenarnos.

Nadie habla de cambio de estilo (o sí, ya que es algo que ya se ha hecho con la introducción del doble pivote). Tampoco de juego. Con nuestras virtudes debemos morir. Pero jamás debemos morir sin intentar antes cambiar los defectos que nos puedan condenar. Es cuestión de proponérselo. Poder, ¡podemos!

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Comments (1)

 

  1. Mara says:

    Que buena perspectiva tienes…YO el día de Suiza quedé contenta por el juego pero no por el resultado,y ayer me pasó lo contrario…Así creo que no podemos ganar nada,asique esperemos al próximo partido y después a criticar,que es lo nuestro…
    PD:Muy buena web Jesús

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