Performancing Metrics

Lorenzo Insigne, ¿nuevo ídolo en San Paolo?

Escrito en: Nápoles el 2 de November, 2012

19 goles en Lega Pro en la temporada 2010/2011 en el Foggia y 18 en Serie B en el Pescara que consiguió el ascenso ha sido suficiente para que Lorenzo Insigne se gane el derecho a comenzar a anotar goles con la camiseta del equipo de su tierra.

Ya ha sido determinante para el buen hacer de los dos equipos citados anteriormente, ambos dirigidos por Zdenek Zeman. El checo cambio el banquillo del Foggia por el club de la capital de la región del Abruzzo, allí empezó un nuevo proyecto y para ello se encargó de seguir contando con aquel delantero que le había maravillado un año atrás.

Napolitano desde pequeño

Lorenzo Insgine ha estado relacionado con el club partenopei desde bien jovencito. No vivió en el tiempo que Maradona estuvo en Nápoles (nació en 1991), pero creció tras esa época que dejo tan marcada a la ciudad. Por eso no es de extrañar que su sueño siempre haya sido vestir la camiseta azzurri en el San Paolo algo que se traduce a que desde bien pequeño se internó en las categorías inferories del club para desarrollarse como jugador.

Hasta aquí todo normal, un futbolista que evolucionaba en el club de sus amores. Siguió creciendo hasta llegar al conjunto primavera donde su velocidad, su desequilibrio y sobretodo su acierto de cara gol llamó la atención a los grandes clubs italianos. Aquí fue muy importante el buen hacer de Aurelio De Laurentiis (presidente del Napoli): protegió al jugador y se negó a entrar en algún tipo de negociación, era lo mejor para club y futbolista.

Insigne ya era considerado “la perla” de la cantera así que Walter Mazzarri decidió permitirle debutar en el primer equipo un 24 de enero de 2010 con 19 años ante el Livorno en el “Stadio Armando Picchi”. Apenas fueron unos segundos, entró en el descuento sustituyendo a German Denis, pero sirvió para sentir que podía cumplir su sueño: jugar con los grandes en el Napoli.

Cesiones en busca de minutos

En ese mismo año, Mazzarri pensó en la cesión ya que a su parecer en el conjunto primavera no iba a encontrar la madurez necesaria para el primer equipo. Su primer destino fue el Cavese en Lega Pro 1, diez partidos y ningún gol. Lorenzo tendría que aprender a aprovechar sus minutos para volver a casa.

La siguiente temporada de nuevo se acordó una cesión con otro club de la Lega Pro, el Foggia. Quizás ha sido la temporada donde más creció y todo ello gracias Zdenek Zeman. Si algo se caracteriza el entrenador checo es por su disposición ofensiva, algo que le vino de perlas a Lorenzo. Mejoró en colocación y más aún en finalización (19 goles). Además, la selección sub20 italiana no pudo evitar fijarse en él y comenzó a disfrutar de minutos como internacional.

Ese gran año aún no fue suficiente, encontrar un hueco entre Cavani, Lavezzi, Hamsik, Pandev, Gargano y compañía no era tarea fácil. De nuevo otra cesión, en este caso en Serie B, en Pescara, de nuevo con Zeman. Y ocurre lo esperado, otro gran año con 18 goles en su cuenta y el proyecto del entrenador checo lleva al equipo del Abruzzo a la Serie A tras acabar como líder de la competición. Insigne ya es conocido en toda Italia, le llaman de la sub21 y responde con goles, por fin es tiempo de jugar en primera.

Tiempo para triunfar en casa

Las salidas de Gargano y sobretodo de Lavezzi parecen abrir hueco al joven jugador avalado por Zeman, sin embargo Mazzarri quiere seguir dosificando a la estrella de su cantera. De momento ha disputado todos los partidos de Europa League (el entrenador de los azzurri ha decidido que esta competición la van a disputar los jugadores con menos minutos), ha jugado en todos los partidos de liga y ha anotado un gol (contra el Parma). Pero aún no es fijo en el once titular partenopei, ha sido titular en cuatro de los diez partidos de liga disputados hasta ahora.

Dejando un lado las estadísticas, Insgine ya ha mostrado su calidad en Serie A y en Europa: velocidad y técnica capaz de desbordar a rivales y crear situaciones de superioridad, algo muy valioso en la forma de juego del Napoli. Además de su verticalidad otro punto fuerte es su disparo de media distancia y su visión de juego (incluso a balón parado).

Para finalizar, en plano negativo nos quedamos con que sus intervenciones en tramos del encuentro se vuelven muy intermitentes, hay minutos en los que desaparece del campo.  Mayor regularidad en su juego y sin duda se convertirá en el nuevo ídolo de San Paolo, ya ha conseguido afianzarse en el primer equipo, veremos hasta dónde llega.

VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 0.0/10 (0 votes cast)
VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 0 (from 0 votes)

Deja un comentario